Un vino en el que se ensamblan a la perfección las cualidades del tempranillo. Tras su fermentación pasa por un periodo de crianza el más largo de nuestra bodega, más de 24 meses en barrica y un total de 5 años en bodega entre madera y botella.
Los distintos elementos que participan en su elaboración se van modelando y amoldando en busca de la línea maestra que ha guiado al vino, permanece fiel a un estilo claro y bien definido, elegancia, firmeza, capacidad de envejecimiento. Tras su paso por madera envejece en botella para completar un proceso de afinamiento complejo y largo. En condiciones normales pasará 5 años.
Ofrece una complejidad infinita que se va mostrando poco a poco, en cada sorbo, su paso por boca es inmensamente sedoso y elegante, y tiene una capacidad de envejecimiento sólo al alcance de unos pocos vinos.