Introducción del vino: Este vino nace del deseo personal de Belén e Iván Sanz como un proyecto, vinculado al pasado. Esas uvas evocan, no solo la infancia de los dos hermanos, sino también evocan tradición, autenticidad, singularidad y diferenciación. Un vino que nace de la sencillez y que transporta el valor del tiempo y del trabajo de nuestros antepasados expresados dentro de la botella. La escasa producción se debe a las pocas cepas de Albillo que se encuentran de forma intercalada entre las cepas de tempranillo propiedad de la bodega, de mas de 80 años. Un vino que evoluciona favorablemente en botella debido a su buena estructura y acidez.
Producción: 974 botellas de 75 cl.
Variedades: 100% Albillo Mayor
Tiempo en barrica: 50% Fermentación en barrica francesa de un año 50% Fermentación en Inox
Nota de Cata: De color amarillo ligero, con reflejos dorados pálidos y ágil en copa. En nariz destaca el musgo y la fruta amarilla de hueso bien equilibradas y reconocibles, melocotón y albaricoque, con ciertos toques florales. Al mover la copa destacan unos recuerdos amielados. E boca parece una carga glicérica que acompaña al vino durante todo su recorrido en boca y en su post gusto. La sutil acidez, no muy marcada propia de la variedad, equilibra esa untuosidad más poderosa y destacable. La glicerina aporta la sensación de peso en boca y de frutas maduras. Se combina la densidad con los tostados y un final persistente y algo amargo. El amargor final aparece más realzado junto con algo de salinidad al final del recorrido, lo que aporta sensación de mineralidad. Dando como resultado, un vino elegante y muy agradable.