Baldovar 923 Rascaña es un vino que pertenece a la categoría de vinos brisados, actualmente llamados “Orange”. Ha sido elaborado a partir de uvas blancas de Merseguera y Macabeo fermentadas con sus pieles. Es un vino de color amarillo intenso con mucho volumen en boca y una justa tanicidad.
En copa Baldovar 923 Rascaña viste un color amarillo muy luminoso con reflejos dorados.
Su nariz es muy compleja y evolutiva destacando aromas a melocotones, albaricoques, lavandas y resinas de pinos sobre un velo goloso de sensaciones de salinidad y terrosidad.
Su boca comienza con una entrada aterciopelada y etérea, muy abierta que se sostiene sobre una trama muy fluida, fresca, tensa y voluminosa. Su recorrido está pleno de frutas de hueso sobre una cascada de elegantes amargos que navega sobre un marco tánico fino y redondo. Esta bella granulometría y su materia madura arropan una acidez tensa y lineal que a su vez logramos pulir con su crianza sobre lías finas de Merseguera.
Armoniza sin complejos con cocidos madrileños, carnes blancas, aves de caza, pescados azules, guisos y postres.
En las montañas del interior valenciano, Baldovar 923 representa uno de los proyectos vitivinícolas más fascinantes y prometedores del panorama español actual.
Detrás de Baldovar 923 encontramos a un equipo que apostó por este rincón remoto con una visión clara: elaborar vinos de montaña con personalidad única, respetando al máximo el carácter del terruño. Su filosofía productiva y viticultura ecológica garantizan uvas de extraordinaria calidad, procesadas mediante vinificaciones de mínima intervención.
La gama de vinos de Baldovar 923 destaca por su expresividad y singularidad. Sus blancos de Merseguera sorprenden por su frescura mineral y complejidad aromática. También interesantes resultan sus tintos de Bobal y Mencía mediterranea que expresan la pureza del fruto y la elegancia del terruño montañoso.
Baldovar 923 representa el renacimiento de una región vitivinícola olvidada. Sus vinos, cada vez más reconocidos en círculos especializados, son embajadores de un terruño único que merece ser descubierto por los amantes del vino.