Nuestra pasión por la producción de aceites de oliva de la más alta calidad ha sido el motor de nuestra familia a lo largo de los años. Contamos con marcas excepcionales que reflejan nuestro compromiso con la excelencia: Peña de Baena, Corona de Baena y Molino de Ízcar. Estas marcas representan no solo la historia de nuestra almazara, sino también la promesa de ofrecer aceites de oliva excepcionales a los amantes de este "oro líquido" en todo el mundo.
Desde los inicios de nuestra historia, Peña de Baena posee almazara propia, por lo que todo el proceso de elaboración de nuestros aceites, desde la recogida de la aceituna hasta el embotellado, es único y no lo comparte con aceites de otras marcas. Eso se traduce en un producto de verdadera calidad y singularidad en el mercado.