Queso curado artesano en vino tinto con pétalos de flores

El queso se elabora con leche cruda de oveja. Es afinado con corteza natural, a los 5 meses de curación se macera en vino durante un mes hasta los 6 meses de curación, momento en el cual se recubre con una corteza de pétalos de flores.

El queso que permanece durante un mes macerando en vino, consigue sutiles reminiscencias de sabor y aroma al vino, si bien el sabor del queso curado predomina de manera equilibrada.

La corteza exterior con pétalos de flores persigue dos objetivos. Principalmente aportar unos aromas florales que complementen una sensación organoléptica excelente, que hacen de él un queso sofisticado para el paladar. Y, por otro lado, revestirlo de manera elegante para una perfecta presentación.

Con un interior firme donde destacan las venas de color purpura del vino que se introducen hacia el interior.

La textura suave y cremosa, destaca por su sabor y aroma delicado, donde los matices del queso y del vino armonizan sutilmente para conseguir un queso moderno, con un paladar exquisito.


Pago Valle de los Molinos, se ubica en el corazón de los Montes de Toledo. Aprovechando los recursos naturales de la granja, obtiene aceite y nueces de la máxima calidad sensorial. Todo ello bajo un profundo respeto por la naturaleza. 

Elabora sus quesos artesanalmente a partir de la leche de oveja procedente exclusivamente de nuestra granja, según el proceso tradicional de los Montes de Toledo. El sabor exquisito y la cremosidad singular del queso son fruto de la estudiada alimentación que reciben las nuestras de la ganadería. 

También ofrecemos nuestras nueces directamente desde el campo, bajo su modelo de producción integral, con estrictos protocolos de calidad. Un producto con los máximos estándares de calidad organoléptica y tecnológica.

La finca cuenta con una alta biodiversidad y riqueza, motivo por el cual se encuentra protegida como lugar de especial interés comunitario y regulado bajo la normativa Directiva 92/43/CEE, Red Natura 2000.