Un tinto muy mediterráneo que casa a la perfección con multitud de platos sencillos y elaborados. Mucha fruta roja madura y recuerdos tostados con un paso fino, suave y acariciador. Viñedos propios de 30 años, plantados en vaso y secano, a una altitud de 500 metros y suelos arcillosos-calcáreos.