Amor López, heredera de una tradición vitivinícola en Lanzarote, fundó ERUPCIÓN en 2021 para transformar la pasión en legado. Más que una bodega, es un manifiesto de identidad: una oda a la tierra negra, al viento y al fuego que forjan el carácter de sus vinos. Desde Tao, epicentro de su historia familiar, ERUPCIÓN honra la última erupción de 1824 y da vida a monovarietales que capturan la esencia volcánica de la isla. En un mundo de vinos uniformes, ERUPCIÓN desafía lo convencional, elevando la autenticidad de Lanzarote a una experiencia sensorial inigualable.