Esta receta se utilizaba en piezas de carne de cerdo para darle jugo.
Se traspasaba la carne con un agujón y se le introducía trozos de tocino.
Nosotros hemos cambiado el tocino por el jamón serrano, por eso de la vida sana y evitar las grasas.
Ya de paso le hemos incluido ajo, perejil… cositas para darle más sabor, como ya hacían nuestras abuelas.
Una vez que la hemos dorado, la cocemos a fuego muy lento para que no se deshidrate.
Está cocinada y se puede tomar fría. O templarla un poco sin que llegue a resecarse.
Cocina de antaño para la vida moderna.
Recetas tradicionales, laboriosas y aseguradas por su buen hacer durante generaciones.
Ingredientes frescos y de nuestra tierra.
En formatos fáciles de consumir. Pasteurizados y conservados en frio.
Todo cocinado y para servirlo en frio o dándole un poco de calor.