Su intenso color violáceo debe estar en tus cócteles más especiales. Le añadirá una nota colorista única que a cualquiera invitará a disfrutar de tu preparado.
Ginebra, Vodka neutro o vermú son sus perfectos compañeros. Infusiónala antes junto a una medida de tu bebida elegida y permítele explotar su sabor y aroma. Tres minutos y todo se teñirá de violeta, momento perfecto para crear el resto del cóctel. Cuela la mezcla, añade el resto y decora con una flor completa.