Alessandro Pavese, regentaba una frutería en Santo Stefano Belbo, una pequeña localidad agrícola en el Piamonte italiano, pero su espíritu emprendedor le llevó a cultivarse en el oficio de heladero.
La tercera generación de Pavese, herederos del espíritu de su predecesor, apuesta por la transformación de la materia prima desde su origen.
La tecnología y la innovación nos permiten tratar el producto en crudo preservando así sus características más valiosas.
Nos guiamos con las recetas de nuestros antepasados y elaboramos mediante la tecnología del futuro, para ofrecer al chef de cocina un helado innovador y natural.
Así es como creamos un helado de calidad y textura inigualable.