Composición es sinónimo de la paciencia y del cuidado minucioso del trabajo en el olivar Jiennense.
Hojiblanca, Arbequina, Frantoio y Picual, son las cuatro reconocidas variedades que dan lugar a este exquisito aceite, cuyo resultado representa una compleja composición donde se combinan estas cuatro variedades con un magistral equilibrio olfato-gustativo.
El porcentaje de las variedades que lo componen, cambia cada año atendiendo al perfil sensorial de los aceites que lo forman.
El frutado de esta especialidad se debe a la intensidad de la aceituna verde y a sus tonos de tomatera, manzana, cáscara de plátano, alloza, hierba recién cortada y alcachofa.En boca, conviven una base dulce con un ligero toque amargo y un delicado picante: una elegante, equilibrada y compleja combinación que envuelve todo el paladar.
Cuando alguien nos pregunta cuál es nuestro secreto para llevar cinco generaciones produciendo un aceite virgen extra de la más alta calidad, nuestra respuesta es tan sencilla como sincera: El secreto de Melgarejo es que no llevamos cinco generaciones produciendo aceite. Llevamos cinco generaciones apasionándonos por el aceite de oliva virgen extra.
Porque cuando hay pasión no solo se transmite la experiencia, sino que ésta se enriquece año tras año, cosecha tras cosecha. Y ese continuo aprendizaje es, precisamente, el motor que nos empuja a no dejar nunca de investigar, de innovar, de crear. - De un molino de empiedro en 1780 a una almazara de 5.000 m2 y lo último en tecnología de producción, conservación y embotellado.
Creemos en lo que hacemos y, por ello, no escatimamos en esfuerzo e ilusión. No paramos —ni pararemos— hasta lograr el resultado que deseamos en cada parte del proceso: cultivo, recolección, selección, producción y comercialización. Un entusiasmo que se transmite en cada gota de nuestra versátil gama de aceites vírgenes extra, en la que encontrarás la variedad perfecta para cada momento.