ELABORACIÓN:Lairén (70%) y Moscatel (30%). Maceración en frío durante 12-18 horas. Se emplea únicamente el mosto flor extraído a bajas presiones, desfangado por decantación en frío. La fermentación se realiza en depósitos de acero inoxidable con temperatura controlada en torno a 10-12ºC. Una vez finalizada la fermentación alcohólica se mantiene con sus lías en suspensión durante 3 meses para conseguir un vino con más grasa y volumen en boca. CATA: Color blanco pajizo con irisaciones verdosas. Limpio y brillante, de aspecto oleoso. En nariz se presenta franco y limpio de alta intensidad en la que predomina fruta de hueso, flores blancas, un importante recuerdo varietal a moscatel, fruta escarchada, notas amieladas y hierbas de campo de primavera. En boca es ligero y alegre con volumen y grasa.Con postgusto largo y fresco. MARIDAJE: pescados, mariscos, ensaladas y verduras, comida japonesa. Temperatura óptima de consumo entre 7º y 10ºC.
Bodegas Carpe Diem se encuentra en el municipio malagueño de Mollina, al norte de la provincia de Málaga. Se sitúa en la comarca de Antequera, con una población cercana a los 5.000 habitantes. La bodega tiene una superficie de 20.000 m2 y capacidad para 5.040.000 litros para los vinos tintos, blancos y dulces, y con una capacidad de 250.000 litros para los vinos de barrica de roble americano y roble francés. Bodegas Carpe Diem cuenta con una exquisita variedad de vinos bajo dos denominaciones de origen: D.O.P. Málaga, para vinos naturalmente dulces y vinos de licor, como es el caso de Carpe Diem; y D.O.P. Sierras de Málaga, para los vinos blancos, tintos y rosados, como el Montespejo.Bodegas Carpe Diem nace a raíz de la adquisición de la histórica Bodega Scholz de crianza y solera de vinos situada en sus orígenes en Málaga capital. Desde 1977 a 1993 se comercializaba el vino a granel para distintas bodegas de la provincia. En 1993, fruto de la iniciativa y el intenso trabajo de la Sociedad Cooperativa Andaluza Agrícola Virgen de la Oliva y sus socios, se crea Bodegas Carpe Diem y se lanzan al mercado los primeros vinos embotellados de la mano de las variantes Gadea Tinto, Montespejo Blanco y los Carpe Diem.