“Nostrum Vinum roseum”

GUSTATIVA: Entrada suave ,fresca y melosa. Sensación untuosa, que perdura en boca hasta retronasal donde se marcan las frutas rojas y un leve tono cítrico. Tras su paso por boca las sensaciones melosas siguen perdurando dándole amplitud al vino.

OLFATIVA: Intensidad aromática alta, dónde destacan notas de frutos rojos ácidos, predominan las fresas y frambuesas. Notas de pinar, fruta de la pasión y tonos de flores blancas.

VISUAL: Límpido y brillante. Fresa muy pálido con ribetes nude.


   Fundada a comienzos de los años 90 y enclavada en la localidad de Quintanilla de Onésimo, Bodegas Arzuaga Navarro goza de una situación privilegiada. De piedra, sólida y rústica, con evocación monacal por sus arcadas y torres a los lados y un campanario coronado por la veleta de los vientos, se muestra este edificio que adorna una carretera tan castellana como es la que une las ciudades de Soria y Valladolid.  El amor que la familia Arzuaga Navarro siente por la naturaleza queda reflejado en la geometría de sus viñas, impregnadas de sabinas, encinas y pinos mediterráneos. Pero, sin duda alguna, el aspecto que más mima y cuida esta familia es la calidad, atención que se inicia en el viñedo, donde se procura que los rendimientos sean muy limitados y así no restar concentración al vino. En la vendimia, la uva es recogida en cajas de 15 kg, evitando de este modo la rotura de los granos y las consiguientes fermentaciones prematuras. El despalillado y fermentación posterior en depósitos de acero inoxidable completan este proceso de elaboración que se prolonga cuando el vino pasa a la barrica, produciéndose la unión de la fruta de la uva con los toques ahumados y especiados del roble. La piedra en el exterior y la madera de olmo en el interior son los encargados de dar la bienvenida al visitante que, además de probar unos vinos muy especiales, podrá alojarse en el Hotel ARZUAGA que, adosado a la bodega, completa la creación del proyecto que rodea al mundo del vino. Esta oferta constituye una excelente manera de abrir de par en par las puertas de esta bodega, ofreciendo la posibilidad de poder visitarla, catar sus vinos y disfrutar del entorno natural que ofrece esta finca de 1400 hectáreas.