VINO TINTO CRIANZA.100% GARNACHA TINTORERA. COLECCIÓN MASTINES DE LOS BALANCINES

CRIANZA:        12 meses en barricas de roble francés.  Vendimia manual y mesa de selección.

VARIETALES: 100% Garnacha Tintorera ALCOHOL:       14%

SUELOS:          Finca situada a 500m con suelos arcillosos calcáreos, profundos y pobres con cubierta natural.

CLIMA: Mediterráneo con influencia atlántica. Pluviometría baja, (470mm/año). 65% humedad.

ELABORACIÓN: crianza 12 meses en barricas de distinto tamaño de roble francés.  

NOTAS DE CATA: Color granate oscuro con ribetes cereza, de reflejos negros brillantes. Flores de lila, fruta roja silvestre y fruta negra fresca. Trufa blanca, monte bajo, flor de jara. Especias dulces. Balsámicos (eucalipto). Boca ancha y larga, redonda, con nervio, con sensaciones frutales y ahumadas y muy buena acidez. Ágil y profundo. Un vino sabroso, fino y eléctrico.


Pago los Balancines nace en 2006 fruto de la vocación vitivinícola de Pedro Mercado. Tras viajar por las más notables regiones, finalmente la fortuna lo guía hasta una apartada finca en Oliva de Mérida (Badajoz), un pequeño municipio a poco más de ochenta kilómetros al este de la capital pacense, en el que identificó un viñedo sumamente singular: los frescos vientos marinos de la vecina Portugal parecían llegar “encañonados”, refrigerando la viña de forma permanente, y la vieja Tempranillo plantada en la finca parecía tener un origen igualmente luso que se correspondía con la Tinta Roriz, un cualitativo clon de la castellana con enorme peso específico en los vinos de Oporto. Coincidiendo con la vendimia del 2015 fueron inauguradas las nuevas instalaciones de la bodega (los planes de construcción se demoraron al tratarse de una zona de protección de aves) cuyo diseño exterior busca la más perfecta integración en el paisaje y el interior, diseñado a medida y dotado de la más alta tecnología, sencillamente facilitar el trabajo enológico: solo la voluntad de elaborar el mejor vino posible desde prácticas ecológicas que hacen del respeto (al territorio, a las variedades y a una viticultura y una enología con un alto componente de tradición) los cimientos de su progreso.