Visualmente apreciamos un color rojo ciruela con mucha capa y tonalidades violáceas, siendo un vino muy vivaz y brillante.
En nariz vamos descubriendo un aroma a violetas mezclado con frutos rojos del bosque. Agitando el vino en la copa desprende aromas minerales como la pizarra y se van apreciando los tostados de la madera de roble francés.
En boca se presenta una explosión de sabores para nuestros sentidos, suave, fino y persistente. Con gran proyección para evolucionar favorablemente en botella en los próximos años.
Coupage: 90% Petit Verdot y 10% Cabernet-Sauvignon.