Llama la atención por su característico color rojizo, aunque en ocasiones también es posible encontrarla casi tan transparente como el agua. Su aroma es propio de las flores de lavanda y le dan un toque único a su sabor. La lavanda es miembro de la misma familia que la menta y es «pariente» del romero, la salvia y el tomillo. Su rico aroma y hermosa presencia, hacen de ella una planta ornamental por excelencia.
Cada tipo de miel tiene sus características y aplicaciones. Pero una peculiaridad interesante caracteriza a la miel de lavanda, su poder cicatrizante es mejor que el de las demás mieles que se conocen. Desde siempre, la miel de lavanda se ha utilizado para sanar las heridas causadas por quemaduras e insectos, pues, tiene un poderoso factor regenerativo de tejidos. Inclusive, muchas dependencias médicas aún la usan para tratar pacientes con lesiones graves. Esta miel también se usa para aliviar los efectos que el estrés pueda generarte. Es un remedio eficaz para combatir estados de ansiedad, irritabilidad, insomnio, taquicardia, migrañas, es un excelente tónico digestivo y tiene propiedades antidiarreicas.
AUTÉNTICA Y GENUINA.
MIEL DE ALTA CALIDAD.
GESTIONADA CON LA MISMA PERCEPCIÓN CON LA QUE ES CONCEBIDA EN LA NATURALEZA.
La miel extraída de forma artesanal, y envasada sin ningún tratamiento, conservando la esencia que las abejas han recolectado de la naturaleza, es miel cruda (miel de verdad). Directa del panal a los botes. Solo así se mantienen intactos todos sus componentes antioxidantes, vitamínicos y enzimáticos, que son los que hacen que la miel sea miel.