Los adobos han sido siempre una gran respuesta para la conservación de los alimentos. La carne se macera en aceite con especias.
Hoy día seguimos usándolos aunque sea sobre todo por el sabor tan rico y que tantos recuerdos nos trae.
Paquetes individuales cocinadas. Se podrían comer tal cual pero para que queden espectaculares, se recomienda calentarlas en una sartén hasta que les llegue el calor dentro.
Cocina de antaño para la vida moderna.
Recetas tradicionales, laboriosas y aseguradas por su buen hacer durante generaciones.
Ingredientes frescos y de nuestra tierra.
En formatos fáciles de consumir. Pasteurizados y conservados en frio.
Todo cocinado y para servirlo en frio o dándole un poco de calor.