Vino de la Tierra de Castilla y León con 12 meses en barrica de roble

Variedad de uva:    Tempranillo de Ribera del Duero y Toro

Edad del viñedo:   30- 40 años

Crianza en barrica: 12 meses en barrica de roble americano y francés.

Elaboración: Vendimia manual. Doble  selección de uva en el viñedo y en la bodega. Despalillado. Fermentación alcohólica tradicional a una temperatura controlada de 28º en depósitos de acero inoxidable. Remontados diarios para la extracción de color y control de la temperatura. Fermentación maloláctica en depósitos de acero inoxidable.   Trasiego a barricas para la etapa de crianza en las que permanece 12 meses y posterior trasiego a depósito para su clarificación y estabilización. Embotellado y crianza en botella.

Análisis sensorial: Rojo guinda. Limpio y brillante. Elegante aroma afrutado junto a notas de vainilla, especias, cacao y notas de torrefactos. Carnoso en boca con taninos bien integrados. Final largo y persistente.

Gastronomía: Carnes rojas (chuletón, solomillo, entrecot) y blancas (lechazo, pavo, pollo), guisos de legumbres, embutidos ibéricos, quesos curados y semicurados.


Las Bodegas Yllera fueron fundadas a principios de los años 70 por los hermanos Jesús y Pepe Yllera, quinta generación de una familia de viticultores conocidos como “Los Curros". Ellos comenzaron a elaborar vinos con la variedad Verdejo de Rueda. En la actualidad, la sexta generación de los Yllera junto a un gran equipo humano dirige esta bodega que durante los últimos años ha alcanzado una incuestionable posición en el mercado español e internacional gracias a su apuesta permanente por la innovación y a la personalidad y gran calidad en todos sus vinos. Desde los blancos Yllera Vendimia Nocturna, el espumoso Yllera Brut Privée, los tintos Yllera, los revolucionarios Frizzantes Yllera 5.5 hasta los últimos vinos creados en Ribera del Duero, Jesús Yllera y Pepe Yllera.

En el proceso de elaboración en Bodegas Yllera se busca siempre la excelencia con una exhaustiva selección de la uva en el viñedo y en la bodega, rendimientos limitados e inferiores a los aceptados por los consejos reguladores, empleo de levaduras autóctonas, un gran parque de barricas de roble francés y americano, laboratorios con los más avanzados equipos… Todo ello para conseguir cada día vinos de mayor calidad, elegancia y personalidad.