VARIEDAD DE UVA: Verdejo de Rueda
DENOMINACIÓN DE ORIGEN: D.O. Rueda.
VIÑEDOS: Viñedos viejos (de más de 40 años) de la zona de Rueda y Villanueva de Duero. Suelos de canto rodado.
ELABORACIÓN: Vendimia manual en cajas. Prensado directo con raspón. Crianza con borras durante 6 días y pasado a barrica para fermentar con levadura indígena.
CRIANZA: 13 meses en barrica sin removidos (batonnage). Vino en rama, sin filtrar ni clarificar. Barricas de 500 litros de segundo uso.
CATA: Color dorado. Limpio en nariz con potentes aromas primarios de fruta madura: manzana, melocotón, pomelo, mandarina y alguna nota tropical junto a sensuales y delicadas notas de vainilla y tonos ahumados que acompañan a su característico toque anisado final. Gran estructura en boca, amplio, untuoso, elegante, con una equilibrada acidez que le aporta gran frescura. Gran cuerpo y extracto, junto a una larga persistencia y un completo abanico de sabores.
Vinos sin filtrar por lo que conviene decantar con antelación y recomendamos no servir excesivamente frío. Desde que se descorcha la botella el vino va evolucionando y ganando en matices y elegancia.
Las Bodegas Yllera fueron fundadas a principios de los años 70 por los hermanos Jesús y Pepe Yllera, quinta generación de una familia de viticultores conocidos como “Los Curros". Ellos comenzaron a elaborar vinos con la variedad Verdejo de Rueda. En la actualidad, la sexta generación de los Yllera junto a un gran equipo humano dirige esta bodega que durante los últimos años ha alcanzado una incuestionable posición en el mercado español e internacional gracias a su apuesta permanente por la innovación y a la personalidad y gran calidad en todos sus vinos. Desde los blancos Yllera Vendimia Nocturna, el espumoso Yllera Brut Privée, los tintos Yllera, los revolucionarios Frizzantes Yllera 5.5 hasta los últimos vinos creados en Ribera del Duero, Jesús Yllera y Pepe Yllera.
En el proceso de elaboración en Bodegas Yllera se busca siempre la excelencia con una exhaustiva selección de la uva en el viñedo y en la bodega, rendimientos limitados e inferiores a los aceptados por los consejos reguladores, empleo de levaduras autóctonas, un gran parque de barricas de roble francés y americano, laboratorios con los más avanzados equipos… Todo ello para conseguir cada día vinos de mayor calidad, elegancia y personalidad.