Variedad: 100% Cabernet Sauvignon. Viñedos: De la parte más alta de nuestra viña “El Cotarro”, con una superficie de 0,26 ha. y ubicada en la Vid, con suelos aluviales de canto rodados y arenas, lo que hace que se den las condiciones adecuadas para la madurez de esta variedad. Con un rendimiento de 2.500 Kg por hectárea. Elaboración: Se vendimia manualmente en cajas de 15 kg, se introduce durante una noche en cámara frigorífica, en donde se baja a 8ºC de temperatura para pasar por doble mesa de selección. La fermentación alcohólica se hace en barrica abierta de 500 litros de roble francés nuevo, para después hacer la manoláctica en barrica moviendo las lías y posterior crianza en barrica de roble francés nueva de 300 litros hasta los 20 meses. Este vino fue embotellado en el mes de julio de 2018. Permanencia en Barrica: 20 meses barrica de roble francés.
Origen: Vino de la Tierra de Castilla y León. Producción: Vino de producción limitada, 600 botellas de 750 ml y 50 botellas de 1500 ml.
De color rojo cereza picota con capa muy alta. En la nariz muestra mucha complejidad, matices típicos de la variedad, con frutos negros, pimienta blanca, cassis, regaliz, grafito, etc. En boca tiene un paso muy fresco, muestra la fruta negra, especiados, balsámicos y el chocolate con menta. Con un final largo y persistente. Con potencia de envejecimiento. Dependiendo de la añada se produce un número limitado de botellas.
La historia de las Bodegas El Lagar de Isilla y de sus vinos comenzó en el año 1995 en la Ribera del Duero. Todo empezó en la bodega histórica del siglo XV ubicada debajo del restaurante El Lagar de Isilla de Aranda de Duero. Allí, a 12 metros de profundidad, la familia Zapatero Pinto, elaboró las primeras 50.000 botellas de un vino que hoy ya es una referencia con sus 250.000 botellas de producción anual.
La aceptación de los caldos producidos por El Lagar de Isilla llevaron a la familia Zapatero Pinto a plantearse una nueva ubicación para su bodega. Así, surge el complejo enológico de La Vid construido sobre una finca de estilo colonial de 1890. Primero fue la bodega y la tienda gourmet, luego llegó el hotel y por último el spa.
Por todo ello la familia Zapatero Pinto ha recibido el Premio al Mérito Enoturístico que otorga Rutas de Vino de España.
La bodega se integra en las antiguas edificaciones de la finca, respetando los materiales de la época como la madera y la piedra. Consta de cinco naves y un edificio social con oficinas, sala de catas y un porche decorado con diversos aperos de labranza típicos de la Ribera del Duero.
Al lado, también integrado en la finca colonial, se encuentra el Hotel Boutique El Lagar de Isilla **** con su restaurante La Casona de la Vid, donde se pueden disfrutar los vinos de la bodega acompañados de los mejores productos de la zona.