VISTA: Capa media-alta, de color rojo purpura. Limpio y brillante.
NARIZ: Caracterizado por aromas de fruta roja (fresón, cereza…) Al agitar aparecen aromas florales y especiados (pimienta roja). Es un vino complejo y con recuerdos a polvo de tiza propios del subsuelo calcáreo de estos viñedos de Matanza de Soria.
BOCA: En boca presenta un tanino firme y con una acidez vibrante que deja al descubierto el lado más mineral del vino. Entrada en boca fresca, con mucha fruta roja y sensación táctil de suavidad, que le proporcionan una gran estructura, amplitud y profundidad, propios de vinos procedentes de viñedos a 950 metros.
INFORMACIÓN TÉCNICA
Variedad: Se elabora con toda la uva que trae la viña, Tinta del país prácticamente en su totalidad y con 5% de variedades blancas, principalmente albillo mayor.
Viñedos: Provienen del conjunto de varias viñas viejas situadas en la localidad de Matanza de Soria con una altitud aproximada de 935 metros.
Suelo: Suelos de arcillas férricas poco profundas y subsuelo calcáreo mezclado con arenas finas.
Rendimiento: Bajos, recolectados en cajas de 15 Kilos; recolectados en cajas de 15 Kg. Tras enfriar la vendimia durante una noche a 8ºC, se hace una doble selección del racimo.
Maceración: En frio durante 5-7 días a 8 ºC hasta arranque de fermentación alcohólica.
Fermentación Alcohólica: En recipientes abiertos, durante 7-9 días a 24 ºC.
Fermentación Maloláctica: En barricas de roble francés.
Permanencia en barrica: 17 meses en barrica de roble francés de 300L, 400 Y 500 L
La historia de las Bodegas El Lagar de Isilla y de sus vinos comenzó en el año 1995 en la Ribera del Duero. Todo empezó en la bodega histórica del siglo XV ubicada debajo del restaurante El Lagar de Isilla de Aranda de Duero. Allí, a 12 metros de profundidad, la familia Zapatero Pinto, elaboró las primeras 50.000 botellas de un vino que hoy ya es una referencia con sus 250.000 botellas de producción anual.
La aceptación de los caldos producidos por El Lagar de Isilla llevaron a la familia Zapatero Pinto a plantearse una nueva ubicación para su bodega. Así, surge el complejo enológico de La Vid construido sobre una finca de estilo colonial de 1890. Primero fue la bodega y la tienda gourmet, luego llegó el hotel y por último el spa.
Por todo ello la familia Zapatero Pinto ha recibido el Premio al Mérito Enoturístico que otorga Rutas de Vino de España.
La bodega se integra en las antiguas edificaciones de la finca, respetando los materiales de la época como la madera y la piedra. Consta de cinco naves y un edificio social con oficinas, sala de catas y un porche decorado con diversos aperos de labranza típicos de la Ribera del Duero.
Al lado, también integrado en la finca colonial, se encuentra el Hotel Boutique El Lagar de Isilla **** con su restaurante La Casona de la Vid, donde se pueden disfrutar los vinos de la bodega acompañados de los mejores productos de la zona.