VISTA: De color amarillo pajizo, con reflejos verdosos, limpio y brillante.
NARIZ: En nariz presenta un perfil complejo, serio y fresco. Buena intensidad aromática con predominio de fruta blanca de hueso madura (albaricoque, membrillo), al que se le suman recuerdos a cítricos (pomelo), flores blancas, almendras amargas y finos toques especiados (vainilla) con un suave fondo tostado del roble donde envejece.
BOCA: Entrada en boca fresca y frutal. El paso en boca es amplio y envolvente. Ofrece estructura, con un toque graso a mitad de recorrido, debido al trabajo con las lías en los diferentes envases. Es un vino con una elegante acidez. En el retrogusto vuelve a aparecer de nuevo la fruta blanca madura, cítricos y un ligero fondo de la madera, pero siempre predominando la fruta, dando como resultado un largo y persistente final.
Es un vino que marida muy bien con mariscos, pescados grasos (rodaballo, salmón), arroces y carnes blancas principalmente.
INFORMACIÓN TÉCNICA
Variedad: 100% Albillo Mayor.
Viñedos: Viejos en vaso, de entre 60 y 100 años, situados en pagos, a una altitud entre 820 y 990 metros, caracterizados por la variabilidad de suelos, donde podemos encontrar desde suelos de arenas, gravas, arcillas o caliza. Están cultivados por el sistema tradicional sin uso de herbicidas ni tratamientos de síntesis.
Elaboración: Tras la vendimia manual en cajas de 15 kilos, se enfría la uva durante una noche. Seguidamente se pasa por mesa de selección, se despalilla y realizamos una maceración en frío con sus pieles durante 24 h. El mosto yema se fermenta en barricas de 500 litros de roble francés nuevas, en tinaja de barro, damajuana de cristal y en depósito de hormigón y es donde, además, posteriormente realiza la crianza en contacto con sus lías finas, trabajándolas con batonages durante 9 meses aproximadamente. El vino final es un coupage del vino de los diferentes recipientes.
La historia de las Bodegas El Lagar de Isilla y de sus vinos comenzó en el año 1995 en la Ribera del Duero. Todo empezó en la bodega histórica del siglo XV ubicada debajo del restaurante El Lagar de Isilla de Aranda de Duero. Allí, a 12 metros de profundidad, la familia Zapatero Pinto, elaboró las primeras 50.000 botellas de un vino que hoy ya es una referencia con sus 250.000 botellas de producción anual.
La aceptación de los caldos producidos por El Lagar de Isilla llevaron a la familia Zapatero Pinto a plantearse una nueva ubicación para su bodega. Así, surge el complejo enológico de La Vid construido sobre una finca de estilo colonial de 1890. Primero fue la bodega y la tienda gourmet, luego llegó el hotel y por último el spa.
Por todo ello la familia Zapatero Pinto ha recibido el Premio al Mérito Enoturístico que otorga Rutas de Vino de España.
La bodega se integra en las antiguas edificaciones de la finca, respetando los materiales de la época como la madera y la piedra. Consta de cinco naves y un edificio social con oficinas, sala de catas y un porche decorado con diversos aperos de labranza típicos de la Ribera del Duero.
Al lado, también integrado en la finca colonial, se encuentra el Hotel Boutique El Lagar de Isilla **** con su restaurante La Casona de la Vid, donde se pueden disfrutar los vinos de la bodega acompañados de los mejores productos de la zona.