Tinto ecológico 2020. Cepaje: 100% Monastrell. Graduación: 17% Vol.

Este vino es el resultado de una cuidada elaboración de uvas cultivadas con el máximo respeto por la calidad íntima o esencial de la variedad Monastrell en consonancia con el suelo y el clima de cada añada.   Vista: Aspecto muy atractivo, con un color intenso, muy revelador de su concentración y calidad. Rojo, vivo, brillante, oscuro, de tono cereza con buenos reflejos violáceos. Nariz: Potente, persistente y muy agradable. Aroma afrutado sobre todo. Frutos rojos oscuros y maduros, la propia uva y cerezas... seguidas de matices +/- especiados y / o balsámicos. Boca: Impresionante en boca, con un rápido equilibrio de sensaciones gustativas y persistente mucho después de la deglución. Fruta, taninos de uva, madera y alcohol se equilibran y rejuvenecen con una maravillosa acidez frutal que aporta frescor al conjunto. Los aromas retronasales, además de agradables, pueden ser muy sugerentes, desde un vino fino hasta recordarnos a flores rojas o violáceas. Consumo óptimo: Vino que no necesita más almacenamiento en botella. Sus sensaciones potenciales son mayoritariamente jóvenes, para ser disfrutadas pronto, siempre en su última añada. Maridaje: Múltiples aplicaciones. Pastas, arroces, guisos variados, embutidos ligeramente picantes, quesos frescos y curados, carnes rojas y blancas, aves, pescados, ahumados, etc. Temperatura de servicio: 15 a 18ºC.
Viñedos y bodegas Asensio Carcelén N.C.R., inició su andadura como bodega gracias a D. Asensio Carcelén Herrero a finales del siglo XIX, experimentó un gran auge industrial y económico gracias a su sucesor, D. Juan Carcelén Herrero, quien inició el embotellado en los vinos que elaboraba. Tras su jubilación, su hijo D. Asensio Carcelén Cutillas se hizo cargo de la bodega y centró su trabajo en la exportación, transformando la bodega Asensio Carcelén en una de las mejores empresas del sector.   La principal actividad de la bodega Asensio Carcelén siempre ha sido la elaboración de vinos de Jumilla D.O.P. en todas sus formas, pero principalmente embotellados, y su comercialización nacional e internacional.   Su producción anual se estima en alrededor de 500.000 Kg de uva dentro de sus 300 Ha de viñedos propios integrados en agricultura ecológica, el 95% de ellos plantados en vaso y cultivados en secano, poda tradicional y vendimia manual. La principal variedad utilizada es Monastrell con un 90% de producción, seguida de Syrah y Garnacha Tintorera con un 5% de producción cada una.   Desde 2006, con el fin de mejorar su actividad industrial, la bodega se ubicó junto a su propio viñedo, adaptándose a los tiempos, a las nuevas tecnologías e implantando nuevos procesos de vinificación, controles de calidad y adecuación ambiental. A finales de 2011 la bodega obtuvo todas las certificaciones necesarias para empezar a producir vino ecológico.   Nuestro futuro está garantizado por un familiar, D. Juan Carcelén Gilar, Ingeniero Técnico Agrónomo y Licenciado en Enología que trabaja con pasión para continuar la tradición de la enología adaptándola a los nuevos tiempos.