Laderas del Norte 2017 “La sensación de lo natural”

VARIEDADES: Tinta del País

Son uvas procedentes de cultivo ecológico recolectadas de la finca "Valdesardón", propiedad de la familia Arzuaga Navarro, que es el viñedo más occidental de la D.O Ribera del Duero, situado a 800m de altitud en el municipio de Olivares de Duero. Terreno arcillo-calcáreo en ladera que va a marcaren gran medida las características del vino.

Llegados al punto óptimo de maduración, los racimos son vendimiados en cajas de 15Kg, después pasarán por una mesa de selección y serán despalillados hasta su encube en depósito de acero inoxidable, donde después de unos días macerando en frío, fermentarán a unos 24ºC.Una crianza de 12 meses en barrica 100% roble francés. Fermentación maloláctica también realizada en estas mismas barricas. La elaboración del vino ha sido una continuidad del afán de no intervención con el que fueron cultivadas las cepas de las que procede.

CATA

- VISUAL: Color rojo picota, limpio y brillante, con matices violáceos. De capa media-alta

- OLFATIVA: Gran diversidad aromática, donde destaca un Tempranillo en su versión de frutos rojos, como las frambuesas, grosellas y fresas, acompañadas de toques florales como la violeta. Estos aromas primarios están perfectamente ensamblados con unos finos matices caramelizados y balsámicos de su paso por barrica.

- GUSTATIVA: Redonda, fresca y elegante, el paladar es aterciopelado, untuoso y atractivo. Estas sensaciones cremosas, junto con la agilidad inicial de su trago, hacen que el vino tenga un final largo. Un fiel recuerdo de una nariz  tan compleja.


   Fundada a comienzos de los años 90 y enclavada en la localidad de Quintanilla de Onésimo, Bodegas Arzuaga Navarro goza de una situación privilegiada. De piedra, sólida y rústica, con evocación monacal por sus arcadas y torres a los lados y un campanario coronado por la veleta de los vientos, se muestra este edificio que adorna una carretera tan castellana como es la que une las ciudades de Soria y Valladolid.  El amor que la familia Arzuaga Navarro siente por la naturaleza queda reflejado en la geometría de sus viñas, impregnadas de sabinas, encinas y pinos mediterráneos. Pero, sin duda alguna, el aspecto que más mima y cuida esta familia es la calidad, atención que se inicia en el viñedo, donde se procura que los rendimientos sean muy limitados y así no restar concentración al vino. En la vendimia, la uva es recogida en cajas de 15 kg, evitando de este modo la rotura de los granos y las consiguientes fermentaciones prematuras. El despalillado y fermentación posterior en depósitos de acero inoxidable completan este proceso de elaboración que se prolonga cuando el vino pasa a la barrica, produciéndose la unión de la fruta de la uva con los toques ahumados y especiados del roble. La piedra en el exterior y la madera de olmo en el interior son los encargados de dar la bienvenida al visitante que, además de probar unos vinos muy especiales, podrá alojarse en el Hotel ARZUAGA que, adosado a la bodega, completa la creación del proyecto que rodea al mundo del vino. Esta oferta constituye una excelente manera de abrir de par en par las puertas de esta bodega, ofreciendo la posibilidad de poder visitarla, catar sus vinos y disfrutar del entorno natural que ofrece esta finca de 1400 hectáreas.