Arzuaga Reserva Especial 2016. “El terruño en alta expresión”

VARIEDADES: Tempranillo 90%; Albillo 10%.

Se realiza una selección de viñedos con más de 90 años, teniendo en cuenta diferenciación de terrenos, así como altitudes, para el Tempranillo. Y siempre vendimiados por separado. Este tipo deviñedos nos aseguran producciones bajas, idóneas para estas elaboraciones.

Cuidadosa selección de racimos llevada a cabo en la vendimia manual y posterior encubado sin la utilización de elementos mecánicos. Fermentación alcohólica en cubas de madera y fermentación maloláctica en barricas de roble nuevo francés. Envejecimiento de 24 meses en barrica.

CATA

- VISUAL: Alta intensidad, rojo cereza intenso con matices violáceos.

- OLFATIVA: Gran complejidad aromática, con elevada intensidad inicial con aromas muy finos, donde predominan los tonos afrutados, que poco a poco se van fusionando con los especiados, tabaco y caramelo propios de la crianza, así como con los toques balsámicos y minerales. Aromas muy finos y complejos que van evolucionando a lo largo de la cata.

- GUSTATIVA: Vino carnoso, cremoso y untuoso. Con una frescura característica, que hace que en la retronasal volvamos a recordarlos tonos afrutados antes detectados.

 


   Fundada a comienzos de los años 90 y enclavada en la localidad de Quintanilla de Onésimo, Bodegas Arzuaga Navarro goza de una situación privilegiada. De piedra, sólida y rústica, con evocación monacal por sus arcadas y torres a los lados y un campanario coronado por la veleta de los vientos, se muestra este edificio que adorna una carretera tan castellana como es la que une las ciudades de Soria y Valladolid.  El amor que la familia Arzuaga Navarro siente por la naturaleza queda reflejado en la geometría de sus viñas, impregnadas de sabinas, encinas y pinos mediterráneos. Pero, sin duda alguna, el aspecto que más mima y cuida esta familia es la calidad, atención que se inicia en el viñedo, donde se procura que los rendimientos sean muy limitados y así no restar concentración al vino. En la vendimia, la uva es recogida en cajas de 15 kg, evitando de este modo la rotura de los granos y las consiguientes fermentaciones prematuras. El despalillado y fermentación posterior en depósitos de acero inoxidable completan este proceso de elaboración que se prolonga cuando el vino pasa a la barrica, produciéndose la unión de la fruta de la uva con los toques ahumados y especiados del roble. La piedra en el exterior y la madera de olmo en el interior son los encargados de dar la bienvenida al visitante que, además de probar unos vinos muy especiales, podrá alojarse en el Hotel ARZUAGA que, adosado a la bodega, completa la creación del proyecto que rodea al mundo del vino. Esta oferta constituye una excelente manera de abrir de par en par las puertas de esta bodega, ofreciendo la posibilidad de poder visitarla, catar sus vinos y disfrutar del entorno natural que ofrece esta finca de 1400 hectáreas.