Arzuaga Reserva 2018. “La elegancia en esencia”

VARIEDADES Tinto Fino 95%, Cabernet Sauvignon 4% y 1% Merlot

Para la elaboración de Arzuaga Reservase utilizan las uvas procedentes de viñedos de más de 80 años de la provincia de Burgos, junto a un pequeño porcentaje de viñedos propios de la provincia de Valladolid, para así poder aunar la estructura y complejidad de los viñedos viejos con la frescura y viveza de los viñedos más jóvenes, aunque cultivados de forma tradicional.

Toda la vendimia se realiza de forma manual en cajas de no más de 15 kg. En el punto óptimo de madurez, que nos marca la fecha idónea de vendimia. Ésta se realiza por separado para cada una de las más de 20 parcelas diferentes utilizadas para realizar este vino. Tras las mesas de selección se encubará para realizar una maceración pre-fermentativa a baja temperatura, y posterior fermentación alcohólica a 28ºC, dando paso a la fermentación maloláctica y crianza en barricas nuevas de roble francés durante 30 meses.

CATA

- VISUAL: Color granate con ribetes morados, limpio y brillante.

- OLFATIVA: Los frutos rojos maduros rocedentes de los aromas de la uva, predominan dentro de la complejidad aromática, estos aromas primarios se entrelazan de forma muy elegante con los aromas terciarios como los torrefactos y los especiados de una barrica limpia y sutil.

-GUSTATIVA: Untuoso, aterciopelado y sabroso. Con un paso elegante y una gran persistencia. En retronasal volvemos a recordar la gran complejidad aromática que percibíamos en la fase olfativa.


   Fundada a comienzos de los años 90 y enclavada en la localidad de Quintanilla de Onésimo, Bodegas Arzuaga Navarro goza de una situación privilegiada. De piedra, sólida y rústica, con evocación monacal por sus arcadas y torres a los lados y un campanario coronado por la veleta de los vientos, se muestra este edificio que adorna una carretera tan castellana como es la que une las ciudades de Soria y Valladolid.  El amor que la familia Arzuaga Navarro siente por la naturaleza queda reflejado en la geometría de sus viñas, impregnadas de sabinas, encinas y pinos mediterráneos. Pero, sin duda alguna, el aspecto que más mima y cuida esta familia es la calidad, atención que se inicia en el viñedo, donde se procura que los rendimientos sean muy limitados y así no restar concentración al vino. En la vendimia, la uva es recogida en cajas de 15 kg, evitando de este modo la rotura de los granos y las consiguientes fermentaciones prematuras. El despalillado y fermentación posterior en depósitos de acero inoxidable completan este proceso de elaboración que se prolonga cuando el vino pasa a la barrica, produciéndose la unión de la fruta de la uva con los toques ahumados y especiados del roble. La piedra en el exterior y la madera de olmo en el interior son los encargados de dar la bienvenida al visitante que, además de probar unos vinos muy especiales, podrá alojarse en el Hotel ARZUAGA que, adosado a la bodega, completa la creación del proyecto que rodea al mundo del vino. Esta oferta constituye una excelente manera de abrir de par en par las puertas de esta bodega, ofreciendo la posibilidad de poder visitarla, catar sus vinos y disfrutar del entorno natural que ofrece esta finca de 1400 hectáreas.