Se trata de un vino joven, audaz y capaz de sorprender con su carácter innovador. Se viste de rojo púrpura con reflejos violáceos. Sorprende por su entrada suave en boca, pero al final el esplendor de su cuerpo de tanino dulce y bien elaborado se presenta cual golosina. Sus aromas nos llevan a los frutos del bosque, notas de mora y arándanos frescos que nos embaucan con el soporte elegante del regaliz.
ALC. 14% VOL
Nuestros vinos no esconden una sola historia, sino cientos de ellas. Aquellas que han dado color, sabor y olor durante más de 60 años y que siguen pasando de generación en generación, creando un vino del que siempre se tienen ganas de más.
En el corazón de la Ribera y cerca de Aranda de Duero se encuentra Castrillo de la Vega, el punto de partida de nuestra historia. Aquí, en tierras de campo y viñas desde 1956, es donde hemos aprendido a vivir y disfrutar de nuestra gran pasión, el vino.
Con alrededor de 400 hectáreas de viñedo, cultivadas entre nuestros 250 socios y con sus uvas vendimiadas a mano, cuidamos hasta el último detalle en la fermentación y en la crianza dando como resultado vinos delicados, naturales y selectos.