Pastora es una manzanilla de larga crianza biológica. Hunde sus raíces en lassoleras de Solear, de donde pasa a ocupar un espacio muy concreto en la bodegaLa Pastora, con clara orientación al río, justo sobre el terraplén que dividen los barriosalto y bajo sanluqueño. Es una bodega absolutamente propicia para la crianza.Pastora, por edad, es una manzanilla pasada. Ronda los nueve años.Sin embargo, las condiciones de crianza de la bodega que la guarda ofrecenun vino biológico todavía, muy alejado del carácter austero que se adivina ena manzanilla En Rama Saca Estacional que nos ofrece el casco bodeguero de El Potro.Cincuenta metros de distancia entre dos edificios que propician la apariciónde dos manzanillas totalmente diferentes.
Dar con una trama bodeguera como la de Barbadillo, tiene su cosa.Además de edificios más grandes o chicos, de puertas de palillería, tejas,alguna uralita vieja, suelos de piedra de tarifa e, incluso, calles con nombrepropio, está la memoria.Esa memoria te lleva a preguntarte qué fue de Pastora. Qué pasó con Pastora.La Manzanilla la echaba de menos. El bebedor antiguo, casi el más antiguo, también.De pronto volverá a sentir su vino mientras suena Pepe Pinto con la Niña Lola.No todo iba a ser jazz moderno en el Marco de Jerez
Pastora es una manzanilla “Pasada” característica por su color dorado,aromas marcados a levadura y sabor a nueces y camomila.La entrada y permanencia en boca es especialmente suave.