Tinto con 5 meses de crianza elaborado con la variedad Tempranillo

  • Expositor: VINOS Y ACEITES LAGUNA
  • Marca: ALMA DE VALDEGUERRA 2018 - Tinto Roble
  • Categoría: DO Vinos de Madrid

Variedad de uva: Tempranillo

Denominación de origen: D.O. VINOS DE MADRID

Elaboración: la uva de nuestros mejores viñedos de la variedad Tempranillo es la materia prima fundamental que nos permite elaborar Alma Roble. La vendimiamos durante la noche, para preservarla de las altas temperaturas diurnas propias de la época. Los hollejos, en contacto con el mosto, maceran durante 10 días para extraer el color y los aromas propios de la variedad. Tras realizar la fermentación alcohólica y maloláctica, el vino permanece 5 meses en barricas de roble francés y americano.  

Nota de cata: presenta un color rubí intenso con notas violáceas. Aromas a frutos rojos y notas de regaliz armonizan a la perfección con tonos ahumados y especiados procedentes de los meses en barrica. En boca presenta una entrada sabrosa y fresca, con el equilibrio perfecto entre acidez, dulzor y tanicidad.  

Maridaje: perfecto para acompañar carnes blancas y rojas, asados de cordero, cerdo o buey, platos de caza, aves y carne estofada.  Combina también con arroces, legumbres estofadas, setas o quesos curados y azules.


Vinos y Aceites Laguna cuenta con más de 100 años de tradición agrícola, cuando la familia Laguna comenzó a elaborar vinos y aceites siguiendo los más tradicionales métodos de artesanía propios de la zona.

Construida en 1971, la bodega y almazara se encuentra situada en Villaconejos, al sudeste de la Comunidad de Madrid. En los alrededores de dicha localidad se encuentran las tierras de nuestros antepasados, a las que hemos ido incorporando otras a lo largo de los años. Es aquí donde en la actualidad trabajan conjuntamente tres generaciones de esta misma familia, junto al inestimable apoyo de grandes profesionales que contribuyen a la elaboración de nuestros productos.

Nuestra filosofía de trabajo se basa en la fidelidad a la tradición sin dejar de lado la innovación, necesaria para conseguir la máxima calidad con el paso del tiempo.