Jamón Gran Reserva procedente de la extremidad posterior de cerdos blancos, alimentados exclusivamente con cereales naturales y criados al aire libre, alcanzando más de 150 kg.
Su escaso contenido en sal hace que nuestro jamón necesite de una curación mínima entre 24 y 26 meses en nuestros secaderos y bodegas naturales, para conseguir el gusto agradable y fino típico de La Prudencia.
La Prudencia es una de las pocas empresas en España que elabora sus productos Serranos igual que los Ibéricos.
La Prudencia a través de la más moderna tecnología e instalaciones, supervisadas por técnicos propios, controla la raza, alimentación, crianza y castrado de los animales.
Los animales son sacrificados en nuestro matadero, donde se despiezan. Los jamones, paletas y embutidos son curados en nuestros secaderos y bodegas naturales a más de 1.100 metros de altitud, en plena sierra. El clima y las condiciones geográficas de nuestra sierra, junto con el bajo contenido en sal de nuestros productos, son elementos fundamentales del proceso. Unos inviernos muy rigurosos y veranos calurosos, junto a una muy lenta y larga maduración de nuestros jamones, influyen sin duda en la magnífica calidad de nuestras piezas.
La Prudencia elabora tanto Jamones, Paletas y Embutidos Ibéricos como Serranos, utilizando en ambos casos los mismos procesos de producción, lo que le posiciona en España como el productor de un gran Jamón Serrano auténticamente artesano y uno de los mejores de Jamones Ibéricos.