Sirope de Arce

 Mucho antes de la llegada de los europeos, los indios ya conocían y consumían la savia de este árbol y utilizaban el “agua dulce” para cocinar piezas de caza. En primavera la savia asciende desde la raíz por el tronco del árbol y es en ese momento cuando se recoge por medio de técnicas ancestrales, hirviéndolo para concentrar los azúcares. El sirope de arce contiene vitaminas B, H y A, minerales, proteínas, hierro, calcio, magnesio y zinc, convirtiéndolo en un producto muy saludable. Si bien su consumo suele estar asociado a los postres, el sirope de arce es un producto de gran versatilidad, pudiendo tener los mismos usos como la miel, por ejemplo para aderezar carnes, pescados, o ensaladas, convirtiéndose en una magnifica alternativa vegana.