La Denominación de Origen Protegida Islas Canarias fue creada en 2012 por la Asociación de Viticultores y Bodegueros de Canarias (AVIBO). Surge con la idea integradora de consolidar el mercado regional para poder afrontar la comercialización internacional, bajo una marca común que permite proyectar un vino tan singular como el canario en los mercados exteriores "Canary Wine".
El proyecto mejora claramente las posibilidades económicas y comerciales del sector en su conjunto; los viticultores son los mayores beneficiados, encontrando la posibilidad de vender su uva en todo el archipiélago, estabilizando sus niveles de venta en un mercado artificialmente segmentado.
Esta DOP cubre bodegas de Tenerife, Gran Canaria, La Gomera, Fuerteventura, La Palma, El Hierro y Lanzarote.