VISTA: de capa media – alta, con un color rojo cereza. Limpio y brillante. NARIZ: Aromáticamente complejo, fresco y mineral. Se caracteriza por aromas intensos de frutos rojos que se integran con toques especiados, tostados y balsámicos que recuerdan al enebro y la sabina. BOCA: Entrada en boca directo, con recorrido largo. Sensaciones tánicas dulces. Con un final persistente y recuerdos a frutos rojos (grosellas), especiados y minerales.
Producción: Limitada según la añada 1.490 botellas de 750 ml numeradas.
INFORMACIÓN TÉCNICA Variedad: 100% Tinta del País. Viñedos: procedente de viñas viejas de 90 años y situadas en la localidad de Peñaranda de Duero, a una altitud de 900 metros. Suelo: arcillo calcáreos. Rendimiento con bajos rendimientos; tras enfriar la uva a 8ºC, realizamos una doble selección de racimo. Maceración: encubamos la uva sin despalillar, manteniéndola a baja temperatura. Fermentación Alcohólica: durante 5 días a 24 ºC. Fermentación Maloláctica: Envejecido en barricas de roble francés de 300 L durante 18 meses. Análisis: Contenido Alcohólico: 15% Vol.
La historia de las Bodegas El Lagar de Isilla y de sus vinos comenzó en el año 1995 en la Ribera del Duero. Todo empezó en la bodega histórica del siglo XV ubicada debajo del restaurante El Lagar de Isilla de Aranda de Duero. Allí, a 12 metros de profundidad, la familia Zapatero Pinto, elaboró las primeras 50.000 botellas de un vino que hoy ya es una referencia con sus 250.000 botellas de producción anual.
La aceptación de los caldos producidos por El Lagar de Isilla llevaron a la familia Zapatero Pinto a plantearse una nueva ubicación para su bodega. Así, surge el complejo enológico de La Vid construido sobre una finca de estilo colonial de 1890. Primero fue la bodega y la tienda gourmet, luego llegó el hotel y por último el spa.
Por todo ello la familia Zapatero Pinto ha recibido el Premio al Mérito Enoturístico que otorga Rutas de Vino de España.
La bodega se integra en las antiguas edificaciones de la finca, respetando los materiales de la época como la madera y la piedra. Consta de cinco naves y un edificio social con oficinas, sala de catas y un porche decorado con diversos aperos de labranza típicos de la Ribera del Duero.
Al lado, también integrado en la finca colonial, se encuentra el Hotel Boutique El Lagar de Isilla **** con su restaurante La Casona de la Vid, donde se pueden disfrutar los vinos de la bodega acompañados de los mejores productos de la zona.