Proviene de un alto donde había un paso de Lobos situado a 900 m de altitud. Viñedo viejo con una edad de más de 100 años y rendimientos bajos, de 800-1.000 kg por ha. Con suelos muy pobres, de arenas mezcladas con arcilla en la superficie y subsuelo calcáreo. Situados en una zona expuesta y muy ventilada que permite hacer una viticultura muy natural. Se elabora con toda la uva que trae la viña, Tinta del país prácticamente en su totalidad y con un 5% de variedades blancas, principalmente albillo.
Color: rojo cereza picota muy intenso. Nariz: fruta negra madura, con aromas de regaliz, tabaco de pipa, trufa y toques de monte bajo. Boca: intenso, potente. Complejo y serio.
Producción: Limitada según la añada. Botellas numeradas entre 2.000 y 3.000 de 750 ml y 50 de 1500 ml.
INFORMACIÓN TÉCNICA Variedad: 100% Tinta del País. Viñedos: es un conjunto de 3 viñedos de más de 100 años situado en el término de Peñaranda (Burgos), a 900 m de altitud. Suelo: pobre, de arenas mezcladas con arcilla y subsuelo calcáreo. Rendimiento: 800 – 1000 Kg/ha, recolectados en cajas de 15 Kilos; pasando una noche en cámara frigorífica a 8ºC y con posterior selección de racimo y uva en doble mesa. Maceración: entre 15 y 20 días, de los cuales 7 días se mantiene en frío, a 8º C. Fermentación Alcohólica: durante 5 días a 24 ºC. Fermentación Maloláctica: en barrica nueva de roble francés. Permanencia en barrica: hasta 18 meses en barrica nuevas de roble francés. Barricas de 400 litros con tostado medio. Análisis: Contenido Alcohólico: 15% Vol.
La historia de las Bodegas El Lagar de Isilla y de sus vinos comenzó en el año 1995 en la Ribera del Duero. Todo empezó en la bodega histórica del siglo XV ubicada debajo del restaurante El Lagar de Isilla de Aranda de Duero. Allí, a 12 metros de profundidad, la familia Zapatero Pinto, elaboró las primeras 50.000 botellas de un vino que hoy ya es una referencia con sus 250.000 botellas de producción anual.
La aceptación de los caldos producidos por El Lagar de Isilla llevaron a la familia Zapatero Pinto a plantearse una nueva ubicación para su bodega. Así, surge el complejo enológico de La Vid construido sobre una finca de estilo colonial de 1890. Primero fue la bodega y la tienda gourmet, luego llegó el hotel y por último el spa.
Por todo ello la familia Zapatero Pinto ha recibido el Premio al Mérito Enoturístico que otorga Rutas de Vino de España.
La bodega se integra en las antiguas edificaciones de la finca, respetando los materiales de la época como la madera y la piedra. Consta de cinco naves y un edificio social con oficinas, sala de catas y un porche decorado con diversos aperos de labranza típicos de la Ribera del Duero.
Al lado, también integrado en la finca colonial, se encuentra el Hotel Boutique El Lagar de Isilla **** con su restaurante La Casona de la Vid, donde se pueden disfrutar los vinos de la bodega acompañados de los mejores productos de la zona.