De capa media- alta, intensa y viva. Rojo cereza picota con tonos cardenalicios en el ribete. Nariz intensa. Destaca la fruta roja con un toque de especias (canela, vainilla) y balsámicos. La entrada en boca es amplia, agradable y sabrosa. Frutas del bosque (mora, grosella, zarzamora) con un toque de madera que le da la barrica bien integrada. Con recuerdos mentolados, especiados y de monte bajo. Se recomienda tomar con carnes rojas a la parrilla y asados.
Producción: 10.000 botellas de 1500 ml. 75.000 botellas de 750 ml. 3.500 botellas de 375 ml.
Variedad: 95% Tempranillo (Tinta del País) y 5% Cabernet Sauvignon. Viñedos: suelos arcillosos de nuestros viñedos de San Juan del Monte. Maceración: en frío durante 4 días a 8 ºC. Fermentación Alcohólica: durante 7 días con levaduras autóctonas a 22 º C. Fermentación Maloláctica: en depósito. Permanencia en barrica: 3 meses en barricas de roble (40%) americano y (60%) francés. Análisis: Contenido Alcohólico: 14 % Vol.
La historia de las Bodegas El Lagar de Isilla y de sus vinos comenzó en el año 1995 en la Ribera del Duero. Todo empezó en la bodega histórica del siglo XV ubicada debajo del restaurante El Lagar de Isilla de Aranda de Duero. Allí, a 12 metros de profundidad, la familia Zapatero Pinto, elaboró las primeras 50.000 botellas de un vino que hoy ya es una referencia con sus 250.000 botellas de producción anual.
La aceptación de los caldos producidos por El Lagar de Isilla llevaron a la familia Zapatero Pinto a plantearse una nueva ubicación para su bodega. Así, surge el complejo enológico de La Vid construido sobre una finca de estilo colonial de 1890. Primero fue la bodega y la tienda gourmet, luego llegó el hotel y por último el spa.
Por todo ello la familia Zapatero Pinto ha recibido el Premio al Mérito Enoturístico que otorga Rutas de Vino de España.
La bodega se integra en las antiguas edificaciones de la finca, respetando los materiales de la época como la madera y la piedra. Consta de cinco naves y un edificio social con oficinas, sala de catas y un porche decorado con diversos aperos de labranza típicos de la Ribera del Duero.
Al lado, también integrado en la finca colonial, se encuentra el Hotel Boutique El Lagar de Isilla **** con su restaurante La Casona de la Vid, donde se pueden disfrutar los vinos de la bodega acompañados de los mejores productos de la zona.