Arzuaga Crianza 2019 “Nuestro buque insignia”

VARIEDADES: Tempranillo 94%. Cabernet Sauvignon 6% 

La variedad Tempranillo con la que se elabora este vino pertenece en un 70% al viñedo La Maquinilla, el más antiguo de nuestra Finca La Planta; cultivada a 911 metros de altitud en suelos arcillo-calcáreos, con la roca madre caliza a un metro de la superficie, junto con un 30% de uva procedente de viñedos centenarios de suelos de canto rodado y arenosos, de la zona de la provincia de Burgos.

A mediados de octubre, llegados al punto óptimo de maduración, los racimos son vendimiados encajas de 15Kg, después pasarán por una mesa de selección y serán despalillados hasta su encube en depósitos de acero inoxidable, donde después de unos días macerando en frío, fermentarán a una temperatura máxima de 26ºC.Una crianza de 16 meses en barricas, 75% roble francés y 25% roble americano, hace que sea un vino elegante, fino y sutil.

CATA

- VISUAL: Rojo picota con matices violáceos. Limpio y brillante

- OLFATIVA: Potente nariz, de alta diversidad aromática, con predominio de frutas rojas maduras, existiendo toques especiados y notas balsámicas, con un final torrefactado

- GUSTATIVA: Gran volumen en el paso de boca. Aportando sensaciones suaves y melosas que perduran en el tiempo gracias a su gran amplitud y longitud. El vino en boca es un fiel recuerdo de una nariz tan compleja. Estas connotaciones dan elegancia y personalidad al vino.


   Fundada a comienzos de los años 90 y enclavada en la localidad de Quintanilla de Onésimo, Bodegas Arzuaga Navarro goza de una situación privilegiada. De piedra, sólida y rústica, con evocación monacal por sus arcadas y torres a los lados y un campanario coronado por la veleta de los vientos, se muestra este edificio que adorna una carretera tan castellana como es la que une las ciudades de Soria y Valladolid.  El amor que la familia Arzuaga Navarro siente por la naturaleza queda reflejado en la geometría de sus viñas, impregnadas de sabinas, encinas y pinos mediterráneos. Pero, sin duda alguna, el aspecto que más mima y cuida esta familia es la calidad, atención que se inicia en el viñedo, donde se procura que los rendimientos sean muy limitados y así no restar concentración al vino. En la vendimia, la uva es recogida en cajas de 15 kg, evitando de este modo la rotura de los granos y las consiguientes fermentaciones prematuras. El despalillado y fermentación posterior en depósitos de acero inoxidable completan este proceso de elaboración que se prolonga cuando el vino pasa a la barrica, produciéndose la unión de la fruta de la uva con los toques ahumados y especiados del roble. La piedra en el exterior y la madera de olmo en el interior son los encargados de dar la bienvenida al visitante que, además de probar unos vinos muy especiales, podrá alojarse en el Hotel ARZUAGA que, adosado a la bodega, completa la creación del proyecto que rodea al mundo del vino. Esta oferta constituye una excelente manera de abrir de par en par las puertas de esta bodega, ofreciendo la posibilidad de poder visitarla, catar sus vinos y disfrutar del entorno natural que ofrece esta finca de 1400 hectáreas.