Cuentan que antiguamente, los días de toros, las cuadrillas se reunían para tomar el VERMÚ, y entre tertulias, risas, canticos y aperitivos, se les iba la hora de comer.
Desde entonces, para taurinos y no taurinos, VERMÚ TORERO es sinónimo de encuentros, amigos y momentos distendidos disfrutando de un vermú sin prisas, saboreando aperitivos y palabras, hasta que sin darnos cuenta, llega por sorpresa la hora del café.
VERMÚ TORERO, es un vermut rojo de olor fino, aroma intenso, ligeramente dulce con un dulzor muy natural y fresco en boca.
Degustándolo, encuentras los botánicos entre los que destacan con sutileza ajenjo, genciana, sauco, jengibre, Díctamo de Creta y corteza de naranja, pero nunca encontraras alcoholes ni caramelos. El paso de boca es dulce con sabor a plantas aromáticas y especias para terminar en unas notas sutilmente amargas.
¡No podrás tomar solamente uno!