Elaborada con agua del Pirineo, té verde, azúcar de caña, zumo de granada e infusión de hibisco, todo ello de producción ecológica.
Color rojo intenso recordando a la flor del hibisco, la granada lo hace virar a marrón. Tiene un sabor muy suave que recuerda a un champán, lo que lo hace apto para cualquier paladar. Mantiene en boca la profundidad de la kombucha de más de 40 días de fermentación. Es complejo e intenso. Marida perfectamente verduras y recetas veganas. Servir frío.