Ron de alta expresión que pretende rendir homenaje a la receta original del primer Maestro Ronero de la familia Quevedo, elaborada en Gran Canaria, en 1936. Tras varias etapas de mezclado a lo largo de un meticuloso proceso de maduración, se seleccionan los barriles que compondrán este ron.
En la maduración de estos rones, se utilizan maderas de roble de distintas procedencias y niveles de tostado. Los aguardientes utilizados en la elaboración de este ron, han sido añejados durante un mínimo de 20 años. Finalmente, este ron es reposado por dos años más, en barriles previamente utilizados para la crianza de vinos tintos de la variedad Tempranillo, en el norte de España.
Se embotella a 43% vol. para su máxima expresión. Por su añejamiento y características peculiares, más que un ron parece un brandy muy viejo. Es un ron de gran complejidad que requiere tiempo y paciencia para ser consumido. Es muy cambiante con el efecto de la oxidación una vez servido. Sorprende la gran cantidad de matices que es capaz de expresar.