Sursum corda es una conocidísima expresión latina con que se iniciaba la liturgia de la misa, cuyo significado es ¡arriba los corazones! Y es, precisamente, el sentido de "alegría", "celebración" el que queremos transmitir con nuestros vinos, en este caso de la variedad garnacha. Los viñedos de los que procede este vino, con una antigüedad media de más de sesenta años, se encuentran todos ellos en el municipio de Cebreros (Ávila), en el paraje denominado "Llano Toledo".
La vendimia se ha llevado a cabo en cajas seleccionadas; se ha realizado una fermentación espontánea, con control de temperatura, premaceración en frío y permanencia del vino 3 meses en barrica, hasta lograr este resultado de color rojo cereza brillante, de capa media, gran intensidad aromática, que recuerda a fresa intensa refrescante, frambuesa, con una sensación final de frescura y limpieza.