· Color: Bien vestidos, con abundancia de color, limpio, brillante (buena acidez) con detalles purpura, pronunciados añiles, en menisco. Capa alta, buena coloración, quizás excesiva para joven roble, es este un vino de guarda, atemporal.
· En Nariz: Carácter vínico muy intenso con alcohol bien integrado. Balanza entre toques dulzones, minerales y fruta negra (mora, ciruela). Se instala en el con fuerza, pero con sutileza, el caramelo, la canela y la vainilla y algún balsámico, especiado.
· En Boca: Ataque frutal, vuelven los tonos a mora, y ciruela negra, dulzones con el emblema de la barrica impreso, envolvente, intenso en media boca, sin despuntes (buen equilibrio entre alcohol, acidez y tanino, de alta calidad y muy suave).
Linaje Garsea es una bodega de tercera generación fundada en 1888 en tierras de Toledo, España. Ahora en Ribera del Duero, donde desde los últimos 30 años nuestra familia ha aportado la experiencia adquirida en el pasado. Dos pilares son el buque insignia de esta bodega familiar; elaboración de vino de calidad natural y saludable. Utilizando una adición mínima de sulfuroso durante la elaboración del vino, sin fertilizantes ni riego en el viñedo. Prácticamente ninguna intervención humana. Estos factores únicos le otorgan a Linaje Garsea la autenticidad muy reconocida por muchos en esta industria. Elaboramos todos nuestros vinos principalmente con Tempranillo. La uva Tempranillo es muy apreciada porque ofrece algo para todos; un cuerpo completo sin ser empalagoso; una piel gruesa con tendencia a madurar temprano (perfecta para no marchitarse en los veranos abrasadores de Ribera del Duero); un sabor afrutado natural y profundo que nos permite envejecerlo sin marcar sus matices o tener que mezclarlo con otras uvas. Nuestros vinos han sido elaborados según la edad, desarrollando complejidad con el tiempo, equilibrados de acidez y de fruta generosa, son vinos inequívocamente amigables con los alimentos para beber jóvenes. Datos curiosos: vinos con cuerpo para grandes platos sin que haya que comer como un Gorila. En Ribera del Duero, el plato típico local es el "lechazo asado", un plato de cordero lechal asado que parece haber sido puesto en esta tierra para combinarlo con los profundos sabores de los vinos Tempranillo. Si el cordero no es de tus platos, cualquier carne asada te hará sentir bien. Los guisos o chiles mezclados con especias también funcionan muy bien y, por qué no, algunos tandooris y currys indios. No elaboramos vino para masas. Siempre hemos creído principalmente en el terroir y los métodos tradicionales en pequeños depósitos. Estos vinos provienen de nuestros propios viñedos distribuidos en 85 hectáreas en diferentes pagos, principalmente con Tempranillo-Tinta del País en espaldera y en vaso. 250,000 botellas por año. También elaboramos un Verdejo blanco de la D.O. Rueda, un vino rosado elaborado con Tempranillo de Cigales, nuestro joven y crianza de la D.O. Arlanza y muy pronto lanzaremos nuestro primer vino de Toro.