En Cuevas del Almanzora,está el proyecto Sierra de Almagrera. Se puso en marcha en 2006 a partir de cuatro hectáreas de viñedo que constituyen un vergel en medio de un árido paisaje casi lunar en el que, sin embargo, se aprovechan la relativa altitud, 350 metros sobre el mar,y la brisa refrescante que llega del Mediterráneo,que está a escasamente 15 kilómetros.
Su impulsor es José Miguel García, antiguo directivo de una compañía de teléfonos y propietario de una empresa que explota productos elaborados a base de aloe vera.José Miguel García, que cuenta con la colaboración del enólogo lgnacio Figueroa, técnico de Bodegas Raíz de Guzmán (Ribera del Duero), afirma que su viña, rodeada de la nada desde el punto de vista del cultivo de la vid, tiene los antecedentes vitícolas más antiguos de España: afirma que en esta zona plantaron los fenicios las primeras viñas cultivadas en la penínsuta hace tres mil años.
La tradición se interrumpió durante tres milenios hasta la introducción del que parece un bien pensado catálogo varietal, con Monastrel, Garnacha, Syrah y la inevitable Tempranillo. En 2013, lanzó su primer vino, el tinto Caballo Blanco.
Bodega Sierra Almagrera es única. Nuestro viñedo se asienta en la misma tierra donde hace más de 3.000 años arraigaron las primeras vides traídas por los fenicios a la Península Ibérica, quienes se atrevieron a plantar en la costa dejando la sierra y partes altas por imposible. Un lugar que había sido ignorado para este tipo de cultivo durante años, nos convierte en los únicos bodegueros de la zona y a nuestras viñas a las únicas en esas tierras.
Ubicado en el este de la provincia de Almería, en las estribaciones de la Sierra de Almagrera, en el valle de Cuevas del Almanzora, el terreno se sitúa sobre una altitud de 350 metros sobre el mar, donde predominan las brisas frescas que proceden de la sierra a orillas del Mediterráneo. Tiene un suelo franco arcilloso de tono rojizo, formado de la descomposición de las rocas y minerales de las altas cumbres que albergaban las antiguas minas de plata y hierro.
Las raíces plateadas de la viña alimentan las hojas y los racimos de nuestras variedades tempranillo, shiraz, garnacha y monastrell.