Delicadas, finas y crujientes, las Tejas Dulces de almendra son las más populares entre grandes y pequeños. Algunos de nuestros clientes definen su sabor como “elegante” y eso nos encanta. El toque secreto que les da mamá Lola hará que te preguntes durante un buen rato cuál es el aroma que les da ese sabor a dulce antiguo. De hecho, no son pocos los vecinos a los que las Tejas Dulces de almendra les recuerdan a algún dulce de su niñez. Ideales a la hora del té, son también compañeras perfectas para una copa de cava o un gin tonic. Si ya las has probado sabes que solas están buenísimas, pero ¿qué pasa si les untas queso?.
Presentadas en elegante estuche de cartón reciclado.
Lo que de verdad hace a nuestras tejas dulces diferentes es el mimo y el cariño con que las elaboramos porque, como dice mamá Lola: “la cocina es amor”.
Somos Tejas Dulces de Sevilla. Detrás de esta marca se esconde la historia de una familia que ha apostado fuerte por hacer realidad un sueño: llevar las deliciosas tejas dulces que hacía nuestra abuela Francisca a cuantas más bocas mejor.
Las Tejas Dulces de Sevilla son unas delicadas pastas, crujientes y dulces, hechas al horno. De forma más o menos circular y planas, miden poco menos de 5 cm. de diámetro y son finas. Finísimas (¡apenas 3 gramos cada teja!). Esto las hace muy delicadas. Tanto que hay que manipularlas con cuidado para que no se rompan.
Nuestro deseo es que, estés donde estés, puedas disfrutar de este manjar de abuela que encierra el secreto de generaciones de cariñosas manos deseosas de elaborar los mejores dulces para sus seres queridos.
Hoy seguimos haciendo las Tejas Dulces de Sevilla a mano, una a una, tal y como la abuela Francisca nos enseñó, siguiendo su receta original y poniendo todo el cariño en su elaboración porque, según ella, es la única manera de que salgan así de ricas.