EL SENDERO JUNTO AL RÍO DUERO
Desde los altos páramos se divisa un paisaje ancho y luminoso, mientras que, a lo lejos, antiguos castillos motean el vasto horizonte. Un camino serpentea cerca de la orilla sur del río Duero. Lleva hasta uno de los parajes más bellos de la región, el viñedo Magarín, donde las cepas de verdejo arraigan en un suelo de grandes cantos rodados. De color dorado pálido y brillante, es deliciosamente floral (verbena) y frutal (piña, confitura de limón). Sedoso, vinoso y con cuerpo, marida perfecto con arroces y pescados azules.