Características de los vinos en la DOP Bullas.-
La producción de vinos con Denominación de Origen Bullas es fundamentalmente de tintos (85%), ya sean jóvenes o vinos con crianza en barrica de roble.
En los últimos años las bodegas de la DOP Bullas han apostado por un control exhaustivo en la producción consiguiendo de esta manera vinos de alta calidad, con el sello diferenciador de la Monastrell.
Destacan en los tintos jóvenes la intensidad de color, frutosidad característica de las uvas de la variedad Monastrell, frescura, aromas intensos (frutas rojas maduras) y calidez. Si aumentamos la crianza en roble obtenemos vinos caracterizados por aromas a frutas rojas y negras maduras con un fondo de madera que les aporta complejidad, pero siempre con la presencia de la base: Monastrell, que caracteriza en nariz a estos vinos. Esta mayor crianza proporciona unos vinos más estables, sabrosos y estructurados.
Los rosados (9%) se caracterizan por la amplia gama de colores, fruta, frescura, suavidad y viveza.
Respecto a los blancos (6%), son frescos, frutales (manzana), equilibrados y armoniosos.
La Denominación de Origen de Vinos Bullas se encuentra ubicada en el Noroeste de la Región de Murcia. Como Denominación de Origen su zona de producción es mas amplia que el municipio del que recibe el nombre, abarcando los viñedos de los municipios de Cehegín, Caravaca de la Cruz, Lorca (pedanías de la zona alta), Moratalla, Pliego, Ricote, Calasparra y Mula, además de la propia Bullas.
Las condiciones de suelo y clima hacen de la DOP Bullas un lugar ideal para el cultivo de la viña de la forma más tradicional, formación en vaso y en régimen de secano, imprimiendo a los vinos de Bullas una fuerte personalidad, que consiguen ser esencia y expresión de la tierra que ha producido sus uvas.
El distintivo de los vinos elaborados en esta Denominación de Origen es la variedad Monastrell que cultivada mayoritariamente en la zona se considera la variedad principal. La variedad Monastrell está profundamente arraigada en la cultura vitícola de las Denominaciones de Origen mediterráneas, pero es en Bullas en la que más diferencias se pueden encontrar con respecto a las demás, al disponer de una altitud superior, llegando a alcanzar los 1.000 metros. En la DOP Bullas más del 60% de los viñedos se sitúan en altitudes que superan los 600 metros sobre el nivel del mar, a los pies de las sierras. En estas tierras la Monastrell se encuentra perfectamente aclimatada debido a su brotación y maduración tardía, capaz de resistir temporadas de sequía, algo indispensable en una zona con una pluviometría de las más bajas de toda España. Es así como en esta Denominación de Origen esta tinta puede expresarse tal cual es, vigorosa, concentrada y con unos rasgos balsámicos muy característicos. El carácter singular y determinante de la variedad Monastrell, unido a la especial orografía de la zona y al clima, da vinos tintos finos, nobles, generosos, con expresión aromática de intensa frutosidad y voluptuosos.