GENERACIÓN 73, 2016 / Garnacha
Volar, viajar, vivir otras vidas y volver. Volver a la tierra y dibujar un nuevo camino. La belleza de ser desconocido es la libertad de viajar y conocer sin ataduras. Volar libre y vivir mil vidas por sed de conocimiento. Sentir aquello que parecía inalcanzable. Todo es posible. Este vino te muestra la revolución de nuestro arraigo, la tradición fusionada con la inmensa experiencia de infinitos rincones del mundo para elaborar la mejor versión de nosotros mismos.
VIÑEDO: Viñedo en continua revolución. Mirando al cielo, escuchando a las estrellas. Volviendo al origen, cultivar y respetar.
VINO ECOLÓGICO: Elaborado con mínima intervención y respetando los ciclos naturales del vino.
ZONA VINÍCOLA: IGP Bajo Aragón – España
ELABORACIÓN: Prefermentación en frío. Fermentación en depósitos de acero inoxidable con temperatura controlada usando levaduras autóctonas. Crianza de dos meses en barricas nuevas de roble francés de 500L.
NOTA DE CATA: Preciosa capa rojo púrpura, de intensidad media.Elegante a la vista por su brillo y limpidez. Fragante, muy, muy intenso: sinfonía de frutas rojas y vainillas, especias, caramelo, dulzor. Encontramos notas de flores típicas de la garnacha (violetas, jazmín)y vegetales como la hojarasca. Notas dulces afrutadas como la mora o el regaliz terminan de perfilar su intensa nariz.Entrada suave y golosa. De tacto graso y vivo, donde la frescura de la acidez está presente, el paso de boca va dejando un recuerdo de un tanino dulzón y recuerdos de tostados y caramelo en un equilibrio que lo hace divertido.Poco a poco surge una ligera calidez y un final amable y sedoso, casi goloso.Garnacha en estado puro.
Bodegas TEMPORE nace de la pasión por el vino de la familia Yago Aznar en el año 2000. Más de cuatro generaciones de viticultores que conocen y aman su trabajo. La tradición y la experiencia se unen a las nuevas generaciones para dar un paso adelante y transformar en vino la historia de una familia.
Bodegas TEMPORE nace para presentar al mundo los mejores vinos que esta tierra puede ofrecer, con una única filosofía de trabajo: "Respeto por la Tierra, Pasión por el Vino". Garnacha y Tempranillo son nuestra seña de identidad, variedades autóctonas de nuestra tierra, el Bajo Aragón.