Viñedo: 100% propiedad de Pago de Larrainzar, 17 Ha.
Añada: 2014 Vendimia: 22/10/2014
Blend: Cabernet Sauvignon 100%
Crianza: 10 meses en barrica francesa.
Fecha de embotellado: 11/04/2016.
Pago de Larrainzar es el alma de nuestra familia y el homenaje a nuestra hermosa tierra. Debido a su excepcional calidad, decidimos elaborar una limitada producción de este monovarietal de Cabernet Sauvignon. Es la uva más cultivada en el mundo y con la que se elaboran muchos de los mejores vinos del planeta. Vinos siempre únicos, que muestran la tierra de donde nacen. Vivo color rojo picota de alta capa. Intenso aroma muy varietal, con recuerdos de bayas, pimienta y fondo mineral. Carnoso y con nervio, no deja indiferente nada más entrar en boca. Gran estructura que arrastra una sensación terrosa en su movimiento. Buen equilibrio en potencia y frescura, fruta y madera, placer y finura. Inmenso recuerdo al final, que avisa de una gran estancia en botella.
Producción: 3.430 botellas
93 PUNTOS GUIA GOURMETS 2018. 93 GUIA PEÑIN. 90 PUNTOS PARKER
Pago de Larrainzar es una pequeña bodega familiar que retoma una tradición centenaria. El abuelo del actual propietario fundó la primera bodega en la casa familiar en 1891. Poseen 17 hectáreas de viñedo y elaboran únicamente vinos tintos, normalmente ensamblajes de sus cuatro variedades y en producciones limitadas.
La bodega cuenta con números premios en concursos internacionales y altas puntaciones en las guías más prestigiosas, como Guía Peñín o Wine Advocate Robert Parker.
La producción total es de un máximo de 100.000 botellas por añada, aunque en ciertas marcas son producciones muy limitadas.
Se trata de una bodega que apuesta por la calidad y la personalidad de sus vinos, con vendimia manual y crianza en barrica francesa.
La exportación es clave para Pago de Larrainzar y a día de hoy sus vinos están disponibles en mercados como Francia, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Inglaterra, Rusia, Estados Unidos, Brasil, Méjico, China, Corea del Sur, Japón y Singapur.
En 2014 el Gobierno español les otorgó la Denominación de Origen Vino de Pago “Larrainzar”, a la espera de la aprobación internacional de la Comisión Europea.
El emplazamiento es único: una finca cerrada (al modo del “clos” francés) colindante con el Monasterio de Irache, a los pies de Montejurra. Ofrecen enoturismo de calidad, dando conocer, en un entorno cercano y amable, las bondades de un territorio vitícola de excepción.