Tres vinos de Bodegas De Alberto son incluidos en el Cuadro de Honor de la Guía Gourmets

El rosado Finca Valdemoya Pálido 2016 se alza con 94 puntos, mientras que el De Alberto Dorado y el De Alberto Verdejo 2016 obtienen 90 puntos

Tres vinos de Bodegas De Alberto han sido incluidos en la Guía de Vinos Gourmets 2018, que en su 33 edición se mantiene como la más veterana entre las publicaciones especializadas del sector vitivinícola en España y como referente para profesionales y aficionados. Los tres vinos de Bodegas Hijos de Alberto Gutiérrez reconocidos para su selección dentro del Cuadro de Honor de la Guía Gourmets 2018 han sido el rosado Finca Valdemoya Pálido 2016 el De Alberto Dorado y el blanco De Alberto Verdejo 2016. Reconocimiento que se añade al importante palmarés de premios obtenidos por estos vinos en otros concursos y publicaciones. Con 94 puntos se ha distinguido al rosado Finca Valdemoya Pálido 2016, elaborado con uva Tempranillo 100% procedente de la I.G.P. Vino de la Tierra de Castilla y León, con un color rosa pálido, aromas florales y frutales que recuerdan a los frutos rojos y pétalos de rosa, y con una boca ligera y jugosa de buena estructura. El De Alberto Dorado ha obtenido 90 puntos, los establecidos por la publicación como mínimo para ser incluidos en el Cuadro de Honor. En este caso, fueron decisivas la elegancia e intensidad de este Dorado DO Rueda, elaborado con la variedad Verdejo, de color oro viejo, limpio y brillante, y de aroma intenso y complejo con recuerdos de frutos secos. También con 90 puntos, se erige el De Alberto 100% Verdejo 2016 Vendimia Seleccionada, elaborado con la variedad autóctona de la DO Rueda, (la Verdejo en un 100%). Se trata de un vino blanco, seco, con crianza sobre lías, de un singular color amarillo pajizo y reflejos verdosos. Es intenso en nariz, donde destacan aromas frutales con tonos de heno y recuerdos anisados, y en boca es fresco y de larga persistencia.   Sobre Bodegas De Alberto Bodegas De Alberto constituyen uno de los ejemplos más llamativos de preservación del legado de la producción vitivinícola tradicional de nuestra tierra. En pleno corazón de Castilla y León y de la Denominación de Origen Rueda, Bodegas De Alberto se sitúan en una antigua casa de labranza fundada por la Orden religiosa de los Dominicos en el siglo XVII, donde se mantiene desde hace más de 350 años el viejo arte de hacer vino, acumulando el saber hacer de varias generaciones e incorporando, con el tiempo, los más modernos sistemas de elaboración para satisfacer a unos clientes que hoy se reparten por todo el mundo. La ubicación privilegiada de sus viñedos en la zona central de España, atravesada por el río Duero, y reconocida a nivel internacional como una de las mejores el mundo para la producción de vino; así como el continuo empeño de Bodegas De Alberto en la realización de constantes inversiones e investigación, la colocan en una posición sobresaliente en el uso de la tecnología más avanzada para la elaboración de vinos de alta calidad.


Bodegas De Alberto constituyen uno de los ejemplos más llamativos de preservación del legado de la producción vitivinícola tradicional de nuestra tierra. En pleno corazón de Castilla y León y de la Denominación de Origen Rueda, Bodegas De Alberto se sitúan en una antigua casa de labranza fundada por la Orden religiosa de los Dominicos en el siglo XVII, donde se mantiene desde hace más de 350 años el viejo arte de hacer vino, acumulando el saber hacer de varias generaciones e incorporando, con el tiempo, los más modernos sistemas de elaboración para satisfacer a unos clientes que hoy se reparten por todo el mundo. La ubicación privilegiada de sus viñedos en la zona central de España, atravesada por el río Duero, y reconocida a nivel internacional como una de las mejores el mundo para la producción de vino; así como el continuo empeño de Bodegas De Alberto en la realización de constantes inversiones e investigación, la colocan en una posición sobresaliente en el uso de la tecnología más avanzada para la elaboración de vinos de alta calidad. A través de las galerías subterráneas y las grandes bóvedas de cañón hechas de ladrillo, que recorren en más de un kilómetro de longitud el subsuelo de Serrada, descubrimos la memoria habitada de la bodega, mantenida viva de forma ininterrumpida durante más de tres siglos y en un último periodo, desde 1941, cuidada como un tesoro cultural inestimable por Hijos de Alberto Gutiérrez, familia bodeguera ya en su quinta generación. Un paseo por las bodegas subterráneas transmite al visitante la agradable sensación de adentrarse en otra época histórica, descubriendo los secretos del espacio a través de sus calles bajo tierra, que van dando paso a dormitorios de botellas, galerías de barricas y antiguos depósitos de hormigón realizados muchos años atrás, antes de que empezaran a usarse de forma generalizada. Pero el alma de la preservación del legado vitivinícola más tradicional del territorio lo encontramos en los espacios dedicados a la producción de los vinos añejos o con solera y del vino más especial de la bodega: el De Alberto Dorado. Estos vinos con crianza oxidativa han caracterizado la producción del vino de Serrada por excelencia durante años y Bodegas De Alberto han mantenido su producción hasta ahora, encumbrando este vino a la máxima categoría de reconocimiento a través del De Alberto Dorado, galardonado con la Gran Medalla de Oro en el prestigioso Concurso Mundial de Bruselas y con 95 Puntos de la Guía Peñín en 2017, entre otras muchas distinciones en los últimos años. El Dorado es un homenaje a los vinos históricos de Castilla y León, el añejo que era considerado, justo en esta tierra, el ‘vino de la corte de los Reyes Católicos’ y que fue el germen de la Denominación de Origen Rueda. Bodegas De Alberto han conservado vivo este vino durante años, manteniendo su mismo método de crianza en damajuanas y soleras desde hace 70 años. El componente humano ha sido un factor decisivo en esta historia. Desde la labor de los monjes dominicos hace más de trescientos cincuenta años, con la excavación de las bodegas, el minucioso cuidado en la cosecha de las uvas y la transformación de los mostos, hasta el testigo tomado por las generaciones posteriores. Así, Hijos de Alberto Gutiérrez trasmite hoy esa impronta humana que se personaliza en generaciones de viticultores, distribuidores, empleados y, especialmente, en los miles de consumidores repartidos en los cinco continentes que muestran su fidelidad a esta bodega década tras década. Este amor por la tradición y por la preservación de la cultura autóctona, unidos a una vocación empresarial completamente moderna e innovadora hacen de Bodegas De Alberto un recurso indispensable para la interpretación del territorio y para conocer los grandes vinos  de la Denominacion de Origen Rueda