LANZAMIENTO DE NUEVO FONDILLON SOLERA 1988

El Fondillón es un vino generoso único en el mundo de extraordinaria y peculiar personalidad, que ha pasado por mesas de reyes y personajes ilustres de la historia. Fue el primer vino que tuvo nombre propio, antes que otros, como el Jerez, Oporto o Champagne. Desde siempre ha sido el vino más cotizado de todos ellos, una joya única para los paladares más exquisitos. Este producto tan excepcional solo puede ser elaborado en todo el mundo de forma exclusiva por una decena de bodegas en Alicante-España, siendo un privilegio encontrarnos entre ellas. Son innumerables los testimonios históricos que nos ha dejado elFondillón. Ya en 1498, se tiene constancia de los tintos de Monastrell de Alicante que fueron sin duda el origen del Fondillón. Fue en este s. XV un vino muy solicitado en las grandes expediciones de Magallanes o Elcano en su mítico viaje alrededor del mundo. También gozaba de gran predicamento en la corte de Fernando El Católico o en los salones de Luis XIV, el Rey Sol de Francia. Shakespeare, Miguel de Cervantes o Emilio Salgari lo nombran en algunas de sus obras, así como Alejandro Dumas en el Conde de Montecristo o Daniel Defoe en Robinson Crusoe. El nombre de “fondo” o “fondillo” proviene del largo tiempo de crianza que este vino necesita para ser elaborado. Los bodegueros, debido a la necesaria longevidad de su crianza en las cavas, colocaban las barricas que albergaban este vino al fondo de la bodega y lo sacaban pasados los 10 años mínimos de crianza.

Se elabora solamente en cosechas de excepcional calidad a partir de uvas sobre maduradas en la propia viña de la variedad Monastrell. Son viñedos muy viejos acariciados por los cálidos aires del Mare Nostrum y criado durante más de 30 años por el tradicional sistema de soleras. Se caracteriza por su alta graduación alcohólica, procedente del azúcar existente en la propia uva sobre madurada en la misma planta. Es totalmente natural, sin azúcares añadidos.

El resultado es un vino de gran cuerpo, que despierta los sentidos, que deja volar la imaginación a otro tiempo. De bello color caoba y reflejos cobrizos y ámbar, que denota su madurez. De potente, complejo y peculiar aroma a frutos secos, dátiles y fruta muy madura. Al paladar es suave y cálido con toques a higos y pasas y un largo final gratamente espiado de la noble y vieja madera.

Puede tomarse solo como aperitivo o acompañado de quesos muy curados, salazones o foie. También con los postres para ensalzar dulces, repostería, turrones o helados.


Francisco Gómez vio en estas tierras lo que había estado buscando durante muchos años, un escenario perfecto donde podría cumplir sus sueños. Le proporcionaron un sitio destacado para establecer bodegas modernas en las que sus principios de alta calidad, sostenibilidad y preocupación por el medio ambiente natural podrían recibir la máxima prioridad.

La granja, que abarca más de 3.500 hectáreas, 250 de viñas y 350 de olivares, es hoy en día una empresa industrial moderna que está realizando el mismo trabajo que hace mil años. La tradición y la revolución van de la mano. Son los dos lados de la misma moneda.

Las piedras angulares de la bodega Bodegas Francisco Gómez son:

Calidad: la producción de vinos de gama alta y aceites de oliva.

Cuidado del medio ambiente natural: Transmitir al consumidor todo lo bueno de nuestras tradiciones mediterráneas dedicadas al vino y al aceite, bajo el sello de las certificaciones VEGAN, ORGÁNICA, DEMETER (agricultura byodinámica) y en el caso de los aceites añadimos la certificación KOSHER.

Sostenibilidad: Recuperar y mantener el territorio. Buscando ser un líder nacional en el suministro de productos de calidad de máximo prestigio y fomentar el desarrollo económico y social en la región.