Chivite Colección 125 Blanco Fermentado en Barrica 2014

Es uno de los vinos blancos emblemáticos en España y  desde su nacimiento en el año 1993 está presente en los grandes acontecimientos de nuestro país. El tiempo ha demostrado que es la Chardonnay la variedad blanca que mejor se adapta al clima y tierra de nuestra finca. Pero también es la variedad que mejor envejece en la botella y la más longeva en nuestro país.

La Chardonnay pide que se la vendimie con mimo y con su acidez ideal, bien estructurada, pues así es capaz de ofrecer vinos largos de buena complejidad. El estilo de nuestro blanco es muy borgoñón, y para evitar que se oxide el mosto, éste fermenta en barricas de roble francés, donde luego madura con sus lías realizando el “bâttonage” que aporta al vino complejidad y mineralidad. Es uno de los mejores blancos del mundo por su capacidad de guarda y elegante evolución.

A la hora de disfrutarlo hay que tener en cuenta que un buen chardonnay con madera puede acompañar toda una comida de principio a fin, tanto platos de pescado como algunos de carne. Sólo hay que recordar para saborear al máximo nuestros vinos que nuestro Chivite Colección 125 Chardonnay necesita oxígeno para que se abra sobre todo en nariz, una media hora antes de su consumo y de esta forma su boca es untuosa y compleja; pero no debemos beberlo muy frío para obtener todas sus cualidades.


Fundada en 1647, es una de las dinastías con mayor historia de España. Once generaciones de Chivites se han ido pasando el testigo de la tradición vinícola. Durante este tiempo, la casa Chivite ha crecido, se ha adaptado a las nuevas exigencias del mercado y del consumidor y ha creado una marca que hoy es sinónimo de madurez, elegancia y saber hacer. Un documento que data del siglo XVII, un préstamo notarial fechado en Agosto de 1647, prueba que la familia Chivite ya poseía entonces viñedos y bodega propios, de considerable tamaño para aquel tiempo. La tradición vinícola ha pasado de generación en generación desde entonces. En 1860, Claudio Chivite aprovechó la oportunidad que brindaba la crisis de los viñedos franceses, causada por el oidium, y comenzó a exportar los vinos de la familia para cubrir la repentina demanda de vino en el norte. Posteriormente, en el siglo XIX, la casa de la familia Chivite en Cintruénigo se convirtió en casa de postas, o Parador, frecuentada por viajeros y carrozas en ruta hacia Madrid, dando así a conocer el nombre de Chivite en otras regiones y suponiendo un gran impulso para el éxito de la bodega. En el siglo XX, Julián Chivite Marco, convencido de que el futuro del vino estaría en la calidad, introdujo grandes mejoras en la bodega. Su compromiso por la búsqueda de la calidad se reflejó tanto en sus propios vinos, como en su labor como miembro fundador del Consejo Regulador de la Denominación de Origen de Navarra. Su visión e influencia se vio reconocido en 1992 con la Encomienda de la Orden del Mérito Agrario por el Rey de España, y póstumamente en 1997 también con la Cruz de Carlos III El Noble. Hoy es Julián Chivite López, el mayor de la saga quien dirige este legado.

Las cepas de las que proceden nuestros vinos nacen en los viñedos ubicados en Tierra Estella, en las laderas de la Granja de Legardeta, en el municipio de Villatuerta. Las 120 ha. de viñedo que dan vida a nuestros vinos, y que pertenecen a la familia Chivite desde hace años, contienen una tierra única y singular, formada por sedimentos arcillo-limosos y calizos y con una significativa influencia atlántico-continental, características que se reflejan en los vinos.